25.8.13

(puntos suspensivos)

ni rima,
ni métrica,
ni estética,
ni ética,
ni matemática,
ni taxidermia,
ni química,
ni cuántica,
ni técnica,
ni máxima,
ni mínima,
ni media,
ni sistemas,
ni conjuntos,
ni triángulos,
ni acciones,
ni porciones,
ni reacciones,
ni entero,
ni mediano,
ni pequeño,
ni escaparate,
ni desastre,
ni arte,
ni nada,
ni todo,
ni siquiera.

LAS MUSAS

- ¿Existen las musas?
- Existen.
- ¿Y hay muchas?
- Las que seas capaz de imaginar.
- ¿Y dónde están?
- En todas partes.
- ¿Y tienen nombre?
- Y apellidos.
- ¿Y cómo las reconoces?
- Por una mirada,
  por una sonrisa,
  por una palabra,
  por sus preguntas,
  por parte de sus respuestas,
  por su manera de acercarse,
  por su forma de alejarse,
  y por tantas otras cosas.
- ¿Y son eternas?
- Depende.
- ¿De qué?
- De la fe.
- ¿Cómo las hadas?
- Tal cual,
  si no crees,
  desaparecen.

22.8.13

soledad

toda esa gente en manada,
la contracorriente,
la claridad y el pragmatismo,
una estirpe de musas,
una hormiga en cuarentena,
una botella sin invitados,
el exceso de autocrítica,
la abstracción a pie de calle,
las balanzas en su justa medida,
el extremo de la coherencia,
la tendencia a lo imposible,
la creencia en lo probable,
la fe no compartida,
todas las batallas perdidas,
un camino oscuro y tormentoso,
inútiles esperas,
búsquedas infructuosas,
demasiada humildad,
insuficientes mecanismos.

13.8.13

13/martes/13

la sensación,
sin acción,
sin ión,
sin materia,
sin carga,
casi gana...
a veces nada,
rapaces aves,
para peces tuertos,
que no sienten lápices,
con ojos airados,
que dibujan al viento,
a veces ciegos.
no hay asiento,
sin sien,
sobre la que asentarse,
que no asuste,
como los ojos de los peces lápices.

9.8.13

con tanta nada.

con lo perdido en la mirada,
con la estupidez ente las cejas,
con el pulso sincopado,
con el paralelo cruzado,
con serpentinas diagonales,
con dolor atópico,
con fuego en la paz,
con el entendimiento humano.

con la maldición agnóstica,
con el porvenir vendado,
con el alma infiltrada,
con la garganta descubierta,
con las huellas discontinuas,
con el pasado revenido,
con el tacto mutilado,
con el futuro revuelto.

con titubeos en la verdad,
con sueño en la pesadilla,
con sal en los labios,
con las articulaciones torcidas,
con las palabras mudas,
con los párpados inundados,
con toda esta absurdidad,
conformamos nuestras vidas.

1.8.13

Confesión.

Recuerdo la primera vez que te metiste en mi cama,
la segunda no la veo,
la tercera y la cuarta desordenadas,
la quinta prometimos no volver a hacerlo,
la sexta y la séptima se nos fue de las manos,
la octava aún no ha llegado,
no importa el número,
ni el orden,
ni la manera,
solo el sabor de tu lengua,
el tic-tac de tus caderas,
la forma en que me besas.

Y ahí pusimos un punto.

Pero tus labios persistían en el recuerdo de los míos,
y decidimos cortar cadenas sin sacarnos la soga del cuello,
y enquistar el llanto,
renunciar a la felicidad por comodidad.

Nos aficionamos a coleccionar lágrimas secas,
a mantener todos los puntos en suspense,
a creer que como broma de mal gusto, la vida está muy bien.

Y olvidamos que vivir mata,
que las circunstancias no son eternas,
las mentiras tampoco,
y la eternidad no dura para siempre.

La libertad y el ser humano parecen no entenderse entre ellas,
cualquier cosa es imposible si somos esclavos del miedo,
si no podemos tener amor,
tendremos odio,
y no habrá nada que hacer,
solo relamer las heridas a la espera que algún día dejen de supurar,
eso y distancia.