22.2.17

amor.

el grito como caricia,
el insulto como abrazo,
el reproche como beso.

pero el poema es,
una falta de respeto.

ok.

miopía

otra vez,
tus explicaciones,
dogmas de fe,
las mías,
siempre excusas.
la vara,
a veces,
adquiere,
personalidades múltiples.

mide,
según el tono,
la longitud,
el gesto,
y la mirada,
siempre de los otros,
nunca la propia.

el contenido ya tal,
no importa saber que,
la sangre,
 brota igual,
por dulce que sea el puñal.

a veces reclamas que me ponga en tu lugar.

no importa lo amable,
simpática y suave,
que sea,
la  palabra,
o intención.

duele,
acéptalo,
como duele la vida,
las circunstancias añadidas,
el mal de cada siglo,
la desidia.

tu y yo,
nunca necesitamos excusas,
para no distinguir,
en el ojo ajeno,
la verdad del verbo,
pero en el propio,
el compartido,
cuesta más verlo,
siempre.