sólo un segundo,
entre la caricia tonta y el latir profundo.
todos los sueños,
revelados en el momento que nuestros labios se encontraron.
un futuro imposible,
jugando a ser jardín en un patio interior.
equivocarse de hermano,
equivocarse de amiga,
equivocarse de verso,
equivocarse de flor,
equivocarse y ver,
en su piel,
con tinta florecer,
el loto al amanecer.